¡El laboratorio no es lo (más) importante!

4 minuto de lectura

En Phage hemos tenido la suerte de conversar con varios emprendedores del área de la biotecnología (a.k.a Bioemprendedores) que están iniciando el camino de llevar una idea a un producto o servicio, lo que es increíble que suceda. Gracias a eso hemos podido observar como se está desarrollando el emprendimiento biotecnológico en el país y ver de primera fuente los problemas que existen para sacar adelante un proyecto.

A partir de esas conversaciones, nos hemos dado cuenta que uno de los grandes problemas con que se encuentran los bioemprendedores es la necesidad imperiosa de tener un laboratorio donde desarrollar todo el proceso de investigación científica, hasta el más mínimo detalle. Muchos ya vivieron los dilemas de Corfo al obtener un capital semilla (en todos sus sabores), pero eso ¿justifica realmente tratar de tener un laboratorio?, ¿Es eso realmente lo (más) importante?

A mi parecer, tener un laboratorio no es el primer paso que un bioemprendedor debe dar, ya que el desarrollo técnico es una parte de la historia. Esto se trata de hacer un negocio (Un Bionegocio en este contexto :P ), y un negocio no es sólo el desarrollo técnico, si no que todo lo que lo sustenta, por lo que hay otras cosas que solucionar primero.

A pesar que el laboratorio es el ambiente natural de un bioemprendedor, hay que entender que los deseos de emprender nacen de una idea, pero generalmente esa idea se genera a partir de algo que YO observo como un problema. El punto está en que esos problemas no necesariamente son lo que OTROS ven como un problema, y más importante, no necesariamente esos otros están dispuestos a asumir el costo de solucionarlo.

En Phage lo vivimos en carne propia. Con nuestro primer producto llamado “Safer” empezamos por el laboratorio y llegamos a algo que erá excelente técnicamente, una “revolución” según algunos, en un envase que parecía traído de la NASA según otros y con una imagen que lo hacía parecer traído de otro país, pero que no logro nunca agarrar vuelo. ¿Cuál fue el problema? Era un producto que desarrollamos bajo nuestras propias premisas, sin conversar con el mercado y siguiendo sólo los pensamientos generados bajo 4 paredes. ¡Nos centramos solo en el laboratorio! Quizás nos dimos cuenta tarde, pero tuvimos la oportunidad (Por no decir suerte divina) de encontrar un nuevo nicho donde tomamos lo aprendido y salimos a hablar con la gente antes de volver al laboratorio a empezar nuevamente la investigación.

El primer paso que todo emprendedor debe dar es la validación comercial de la idea, es decir, salir a la calle y encontrar a los potenciales clientes, aquellos que van a pagar por lo que quiero hacer. Y eso no se trata de ir a hablar con mi mamá o mi abuelita, se trata de tocar puertas y preguntar. Lo más probable es que te den un feedback que te hará replantear la idea original y tengas que cambiar las cosas que habías imaginado, terminando con un producto o servicio muy distinto.

Y aquí viene la pregunta, ¿Cómo puedo validar comercialmente mi producto o servicio si no he hecho ninguna investigación en el laboratorio? Básicamente no tienes nada. ¡Entonces seamos más creativos! Desarrollar un prototipo o MVP no significa tener algo funcional que roce el 100% de perfección, si no que significa tener una demostración del concepto. Esa demostración puede (y debe) ser simple 1, por lo que definitivamente no es necesario realizar todo el proceso de investigación en el laboratorio para desarrollarlo.

¿Tienes que demostrar que un hongo crece mejor en un sustrato A que en un B? Entonces, toma un vaso plástico para cumpleaños, llenalo con el sustrato A, planta una semilla del hongo y metelo debajo del lavaplatos de tu casa y espera 2 semanas. Haz lo mismo con los sustratos B, C, y D 2. Compara. ¿Hay diferencias? Sí. ¡Ya demostraste el concepto! Ahora con las fotos de los hongos anda a conversar con los que crees que son tus potenciales clientes; escuchalos, escuchalos, escuchalos y saca conclusiones. ¡Excelente!

El financiamiento que se obtiene con un capital semilla es para disminuir la incertidumbre del proyecto, no para montar un laboratorio. Se necesitan muchos recursos y tiempo para poder armar uno desde cero, por lo tanto ese dinero y tiempo es mejor ocuparlo en algo que aporte a disminuir la incertidumbre, lo que debe ser el principal objetivo en etapas tempranas. A menos incertidumbre más posibilidades de recaudar nuevos recursos que permitan hacer un proceso de I+D de verdad.

Entonces: Si tienes tus primeros recursos, lo importante es salir al mercado a validar la idea con un prototipo que demuestre el concepto para disminuir la incertidumbre y a partir de ahí salir a buscar los recursos para hacer la investigación pura y dura.

  1. Me gusta mucho el video de Drew Houston para demostrar el concepto de Dropbox, donde parece funcional, pero todo un montaje lleno de bromas para geeks. Con eso salió a buscar usuarios e inversionistas, no llevando su computador y mostrando en vivo como funcionaba realmente Dropbox. 

  2. Cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia. 

Comentar